Llega una nueva edición del Giro de Italia. Para mi gusto la más bonita de las grandes vueltas por etapas. Escenarios maravillosos, climatología tan extrema que suele llevar al límite al ciclista, ambiente impresionante con las carreteras a rebosar por la enorme pasión de los “tifosi” y sobre todo unos diseños de etapa variados y de gran dureza (con excepción de aquellos años 80 de Moser y Saronni) gracias a los colosos alpinos y dolomíticos.
Es cierto que últimamente la participación deja mucho que desear y las grandes figuras del pelotón no se prodigan en exceso en la carrera italiana. Pero hubo un tiempo en que los grandes del pelotón solían disputar dos de las tres grandes vueltas en cada temporada y los duelos en la carrera transalpina se tornaban épicos. Quien no recuerda la batalla entre Fignon y Moser en 1984, entre Hinault y nuevamente Moser en 1985 o el duelo a tres entre Berzin, Pantani e Indurain en el giro de 1994.
Pero sí ha habido un duelo estelar en las carreteras italianas fue el que se vivió en la edición de 1974, denominada “The greatest show on earth” o lo que es lo mismo: El mayor espectáculo sobre la tierra. La épica batalla que durante tres semanas libraron Eddy Merckx, Giambattista Baronchelli, Felice Gimondi y José Manuel Fuente fue de tal envergadura que un director de cine alemán, Michael Pfleghar se animó a convertirlo en un documental de hora y media de duración.
Fuente llegó pletórico al Giro tras imponerse en la Vuelta a España y comenzó el Giro de forma arrolladora. Ganó en Sorrento en la tercera etapa y se vistió de rosa. Ganó en Monte Carpegna en la novena etapa y en el Il Ciocco en la undécima y llegó a la crono de Fonte dei Marmi con 2 minutos y 21 segundos de ventaja sobre Merckx. Contra todo pronóstico Fuente aguantó en la crono de 40 km la maglia rosa, ya que finalizó duodécimo a 2:03 del ogro Merckx. Por 18 segundos Fuente mantenía la maglia rosa y por delante un calendario favorable ya que no había más cronos y si mucha montaña, donde Fuente estaba intratable.
Tenía razón Txomin Perurena cuando decía que al Tarangu la luna le influía. El día de la etapa que terminaba en Sanremo, 14ª etapa del Giro, Fuente estaba ya con la luna, muy nervioso en el pelotón, y cometió un error en un día de perros. Ante una escapada intrascendente para la general se puso a tirar en persona en cabeza del pelotón. Cuando el Molteni de Merckx aceleró para dar caza a Baronchelli Fuente estaba desfondado. La pájara fue de tal calibre que en la meta de Sanremo entró a 8 minutos de Merckx. En la general se quedaba a 7:43. Fuente dijo en meta que aquello había sido un accidente laboral y que el Giro no estaba descartado.
En Monte Generoso, 16ª etapa, el Tarangu ganó su cuarta etapa y recuperó 2:21. Al día siguiente en Iseo llegó escapado con Lazcano y le cedió la etapa a su compañero, mientras recuperaba otros 13 segundos. En la antepenúltima etapa, 20ª de ese Giro, Fuente dio una nueva exhibición en las Tres Cimas de Lavaredo, se alzó con su quinta etapa y recortó un minuto y cuarenta y siete segundos más a Merckx. En la general ya estaba a 3:22 de la maglia rosa.

Mientras Fuente continuaba con sus diabluras los italianos acechaban a Merckx. El corredor belga había fallado ante Gimondi en Monte Generoso y ante Baronchelli, ciclista de tan solo 20 años, en Lavaredo y tan solo mantenía una exigua renta de 12 segundos sobre el joven ciclista italiano y de 33 sobre Gimondi. La general estaba en un pañuelo y Fuente presionaba por detrás.
Y de esta forma se llegó a la última jornada montañosa del giro con el temible Monte Grappa a 24 Km de la meta de Bassano del Grappa, pero por el medio estaban los puertos de Falzarego, Valles y Rolle, una impresionante jornada dolomítica. Solo voy a dejar las declaraciones de Baronchelli en meta: “En el Passo Rolle Fuente atacó lo menos quince veces y Merckx salió siempre a por él. Cuando Fuente logró irse en el Grappa, Merckx siguió marcando un fuerte ritmo y, al llegar a Albani, con la noticia de que Fuente tenía 2:40 de ventaja, se desencadenó, subía tan fuerte sobre el piso de tierra que la bicicleta parecía abrir un surco”.
Las crónicas hablan de que Fuente llegó a estar con 3:30 sobre Merckx, llegando a ser líder virtual. Sin embargo en el descenso fue cazado. Fuente se quejó de que las motos que le abrían carrera lo habían metido por uno de los múltiples accesos posibles a la cima de ese puerto y eso facilitó que fuera cazado tan rápidamente. En cualquier caso el espectáculo vivido fue de tal calibre que Michael Pfleghar lo plasmó en el documental antes comentado.
Merckx ganó el Giro por tan solo 12 segundos. Fuente se llevó cinco etapas, la montaña, el quinto puesto en la general final y el amor eterno de los tifosi.
El documental de Pfleghar fue montado en 1975. Su título original fue The toughest show on earth (el expectáculo más duro sobre la tierra) y el autor se centró en el duelo Merckx-Fuente, dejando un poco de lado a los ciclistas italianos que acechaban el liderato de Merckx. En el documental la carrera quedó relegada a un segundo plano frente a la fuerte personalidad de Merckx y el Tarangu.
Esperemos que esta nueva edición del Giro nos traiga a los aficionados emoción y espectáculo como la que nos brindaron hace ya más de 50 años aquellos ciclistas indomables que no se arrugaban ante el todopoderoso Eddy Merckx.
Bibliografía: Documental The greatest show on earth, Michael Pfleghar. Libro El Tarangu, Oscar Cudeiro


Ciclismo épico.
Con un control, casi personal, cuando las pulsaciones te dejaban